domingo, 23 de marzo de 2014

Capítulo 1. "Bienvenido al Príncipe" LA PEDIDA DE FÁTIMA

Estoy en casa, esperando que llegue futuro marido. Hoy será mi pedida, y estoy un poco nerviosa. 

Ha sido un día un poco extraño. Primero el tiroteo en la tienda de Anita, después mi hermano Faruq enfrentándose con la policía para que no nos llevasen a Nayat y a mi a declarar y, lo más extraño, el nuevo policía pidiéndonos ayuda. El inspector vino esta tarde al centro cívico para pedirme que por favor llevase a mi hermana para identificar al chico del tiroteo. Me encuentro rara, un poco saturada... No entiendo por qué mi hermano Faruq no quiere ayudar ni colaborar para que la policía encuentre a mi hermano pequeño. Ya todos sabemos que se ha dejado de investigar el caso, y que todo ha sido culpa de Faruq, ya que no se lleva del todo bien con la policía. Si esto hubiese ocurrido en otro barrio y no fuese hermano de quién es, no hubiesen parado de buscar a Abdu, porque es un menor. En fin, todo es un poco extraño. No entiendo por qué Faruq y yo somos tan diferentes. A veces me planto que de verdad quiera volver a ver a Abdu. Se comporta de una manera muy extraña y sus ideales no van mucho con los míos. 

Acepté ir con Nayat a comisaría para identificar al chico. El inspector me prometió que si lo ayudaba con ésto él me ayudaría a encontrar a mi hermano. Y, la verdad, confío mucho en sus palabras. No parece un policía como los de aquí, parece sincero y una persona fiel que cumple bien con su trabajo. Nayat lo ha identificado perfectamente pero, una vez que ya habíamos regresado a casa, la policía volvió al barrio. Venían a buscar a Faruq para detenerle, ya que el chico del tiroteo había dicho que Faruq lo obligó. No me lo podía creer. ¿Así nos pagaba la policía haber colaborado con ellos? Sin embargo Faruq no tardó en regresar. Fue todo un malentendido y aquí estamos toda la familia esperando a Khaled, mi prometido. 

Me he preparado para la ocasión. Llevo puesto el vestido color salmón que me compré en Málaga, aunque con unos retoques de las manos de mi madre, y un velo blanco. Los demás también han sacado sus mejores prendas para la ocasión pero, como debe de ser, la novia tiene que ser la más que más brille este día. No conozco mucho a Khaled. Tan solo lo he visto en una foto, y tengo que reconocer que era mucho más guapo con 15 años que ahora. Pero bueno, es el chico que ha elegido mi madre y sé que la elección será buena. Una madre siempre busca lo mejor para su hija, y mi madre no va a ser menos. 

Un coche entra en el cafetín. Es un coche precioso. De su interior no tardan en bajar Khaled y sus padres. Cada vez estoy más nerviosa. Salimos a recibirlos y se produce un encuentro un tanto extraño. Claro, no es que haya visto mucho a Khaled, por lo que mucha confianza no hay. Nos damos un beso en la mejilla y nos sentamos con toda la familia, que conversan sobre nuestros quehaceres. Khaled es empresario y vive en París. Tiene una agencia inmobiliaria que, al parecer, es una de las más importantes de Tánger. Mientras que nuestros padres hablan, entre Khaled y yo se producen intensos cruces de miradas. 

De pronto, el móvil de Nayat empieza a sonar durante repetidas veces. Se produce una gran tensión en el ambiente. Pero, no era suficiente, que empiezan a escucharse sirenas de un coche de policía. Faruq y Nayat salen de la casa. Al parecer le ha pasado algo a Alma, una amiga de mi hermana pequeña, de ahí que la llamase repetidas veces al teléfono. 

No dudo en salir a ver qué es lo que pasa. Veo mucho alboroto en la calle, el nuevo inspector está ahí y también Fran, el otro policía. Alma está herida. Según me dice el inspector, le han pegado por defender a mi hermana Nayat. Así somos en este barrio, si queremos hacer algo bien al final todo se complica. El ambiente está muy turbio, los amigos de Faruq están destrozando el coche de la policía, y los dos agentes están acorralados sin saber qué hacer. 


  • Márchense, nosotros nos ocupamos de la niña. - Les digo. 


domingo, 16 de marzo de 2014

Capítulo 1. "Bienvenido al Príncipe". PRIMER AVISO Y SEGUNDO ENCUENTRO.

No hace ni diez minutos de mi primera entrada a comisaría cuando recibimos el que será mi primer aviso. Al parecer, alguien ha disparado al escaparate de una tienda del barrio y un bebé ha resultado herido. Fran, Quílez, Hakim y yo recibimos el aviso y salimos cagando leches de la comisaría. 

Al llegar al barrio, la gente está revolucionada y alterada. El bebé era el hijo de la dueña de la tienda donde han disparado y se los han llevado a los dos al hospital. Por suerte, la bala solo ha rozado al niño. Al parecer hay una testigo, quien ha confirmado que el que ha disparado era un chico joven, un menor. Quiero hablar con la chica y, es entonces, cuando la vuelvo a ver, con el mismo velo rosa que le cubre el cabello. 

  • Hola. Volvemos a vernos. - Le digo mientras me voy acercando a ella. 
  • Ceuta es muy pequeña. Yo trabajo aquí, soy profesora del centro cívico. Y usted ... policía. - Lo que me temía, una chica humilde y pura, por eso es profesora. 
  • Soy el nuevo inspector jefe Morey. - Me presento mientras estrecho su mano. 
  • Fátima. 
  • Tendríamos que hablar con la niña.
  • ¿Con Nayat? Es mi hermana pequeña. - Vaya, es la misma niña que vi en comisaría, que iba acompañando a la señora que buscaba desesperadamente a su hijo. 
  • Pues también nos conocemos, ¿verdad que sí Nayat? 
  • Habló con mamá esta mañana en la comisaría. - Dice la niña dirigiéndose a su hermana. 

La niña nos cuenta que el chico tiró la pistola en una alcantarilla. Quílez averigua si es cierto, y así es, la pistola se encuentra en esa alcantarilla. Esperemos que esté fichada para poder buscar al responsable de todo esto. 

  • Vamos a necesitar que nos acompañe a comisaría. - Le digo a la hermana de la niña. 
  • Vamos. - Responde Fátima. 

Sin embargo, cuando estamos a punto de montarnos en el coche con las dos chicas, un joven con gafas de sol aparece. Por lo que dice, intuyo que se trata del hermano mayor de las chicas, Faruq, el presunto narcotraficante que podría ser el responsable de la desaparición de su hermano. El chico no está dispuesto que sus hermanas nos acompañen a comisaría, y se pone un tanto violento. Obliga a sus hermanas a marcharse a casa. Aún así, decido seguir intentándolo y hablar con el chico. Le explico la situación y la necesidad de que sus hermanas nos acompañen a comisaría para poder identificar al chico que ha disparado. Pero mis esfuerzos son inútiles, el joven no atiende a razones y sigue insistiendo en llevarse a sus hermanas a casa ya que, según él, ninguna de las dos son unas chivatas y no colaboran con la policía. 

Las chicas se encuentran un poco asustadas, sin saber muy bien qué hacer. La pequeña se hace caso de su hermano mayor, pero Fátima sigue oponiendose a la decisión de su hermano. Al joven se le empieza a agotar la paciencia y sigue insistiendo, pero esta vez coge a su hermana por el brazo para arrastrarla con él. No puedo permitir este tipo de violencia, por lo que me interpongo entre los dos. Fátima está asustada, pero finalmente decide hacer caso a su hermano y, tanto ella como la pequeña, se marchan detrás del joven. 

Sabía que el barrio era un tanto conflictivo, pero no me imaginé que llegaría a estos extremos. Así, Fran acertó muy bien dirigiéndose a mi con esta frase: 

  "Bienvenido al Principe"






Capítulo 1. "Bienvenido al Príncipe". LLEGADA DE MOREY A COMISARÍA

No puedo quitarme de mi cabeza a esa chica tan hermosa que acabo de encontrarme en el puerto. Parecía tan sencilla y pura... 

Sigo caminando cuando un hombre dice mi supuesto nombre: inspector Morey. Se trata de Fran, uno de los policías de la comisaría donde trabajaré como infiltrado. Parece un tipo duro, pero creo que nos entenderemos bastante bien. Me monto en su coche y nos ponemos en marcha hacia la comisaría. 

  • ¿Qué es lo que hizo para que le mandaran aquí? ¿Se acostó con la mujer de su jefe? 
  • No hombre, no. - Le contesté. 
  • Entonces, ¿no es un castigo? 
  • Espero que no... 
  • Es que esta comisaría no es un chollo. Este barrio es peligroso. Lo normal es que nos apedreen si nos acercamos demasiado. No nos quieren mucho. 

De camino al barrio surge el primer imprevisto. Un señor en una furgoneta transporta a un par de chavales menores. Los traía escondidos debajo del vehículo. Fran llamó a las unidades para que viniesen a recoger a los menores y nosotros llevamos al señor esposado a comisaría. Creo que me esperan grandes días de trabajo duro. 

Llegamos a comisaría. El barrio es muy humilde y las calles son estrechas y pequeñas. Mientras estoy entrando, una señora con una chica me llaman la atención. Al parecer la señora está desesperada por la desaparición de uno de sus hijos, Abdessalam Ben Barek de 15 años de edad. Lleva tres meses desaparecido y, por lo que dice, los demás policías no le han dado ninguna información. Me pide que por favor la ayude, pero acabo de llegar y necesito tiempo para instalarme. Los compañeros me informan que creen que el principal responsable de la desaparición del chico es su propio hermano, Fáruq, el mayor narcotraficante del barrio. De lo que sí estoy seguro, es que buscaré a ese chico. Creo que el caso tiene mucho que ver con la misión que traigo a mis espaldas. 

Fran me presenta a los demás policías. Al parecer es uno de los líderes y, según puedo observar, todos los demás le tienen bastante respeto y aprecio. También puedo intuir que mi presencia no es del agrado de todos. Creo que la mejor manera de integrarme sería patrullando por la zona con la compañía de Fran, y eso es lo que haré. 


viernes, 14 de marzo de 2014

Capítulo 1. "Bienvenido al Príncipe". PRIMER ENCUENTRO


Ya voy de camino a Ceuta, con mi gran amigo Javier Morey. Tendré que meterme en su piel, ser un gran inspector jefe en la comisaría de El Príncipe, y soy consciente del duro trabajo que allí me espera. He sido enviado para cumplir una misión: desactivar la célula yihadista que está captando a jóvenes descontentos del barrio ceutí de El Príncipe. Sé que esta gente no se anda con rodeos, y que no dudarán en hacernos saltar por los aires.

Hace unos meses un joven llamado Tarek Bashir se inmoló en Tánger matando a once personas. El príncipe se está convirtiendo en un verdadero foco de captación. El CNI cree que policías corruptos del barrio están colaborando con la red yihadista a cambio de dinero. Mi misión es identificar a los colaboradores y desactivar la célula. Por ello, me han mandado aquí como infiltrado.

El barco por fin toca tierras ceutís. El día es soleado y por el puerto caminan multitud de personas que llegan o que se marchan. Así es la vida, unos vienen y otros van. Observo el paisaje, cómo trabajan en el puerto, a las personas con las que tendré que convivir un largo período de tiempo hasta finalizar mi misión. Parece todo muy tranquilo. De repente escucho a una señora que camina delante de mí. Grita el nombre del que supongo que será su hijo. El niño trae una pelota con la que juguetea, pero de repente se le cae al suelo y le da una patada desviándola del lugar. El niño corre detrás de la pelota mientras su madre grita su nombre muy asustada. No me da tiempo a reaccionar, se trata de un niño pequeño por lo que corro detrás de él para detenerlo. Llego justo a tiempo para detener a una furgoneta que lo hubiese atropellado y recoger la pelota.

Pero me doy cuenta que no estoy solo, que hay otra persona que también ha corrido para salvar al niño. Me volteo y consigo ver a una joven que intuyo que es marroquí por el velo rosa que cubre su pelo. Va vestida con unos pantalones vaqueros y una camisa blanca con una chaqueta rosa más claro que su velo. Sus ojos parecen dos esmeraldas, verdes e intensos. Es guapísima, lo tengo que reconocer. Y se ve aún más hermosa con ese niño en sus brazos. Ha corrido detrás de él para salvarlo, lo que me deja entrever cómo es personalmente, sus valores y actitudes. Me gusta, me gusta mucho.

Le doy la pelota al niño mientras su madre me agradece el haberlo salvado. Para eso estoy aquí, para salvar a gente, así que ya he logrado algo importante en esta misión como policía. Sin embargo no puedo dejar de mirar a la chica, que sonríe.

  • ¡Vaya susto! – Dice mientras me mira. Me quito las gafas de sol para poder verla mejor. Estoy en lo cierto, es guapísima.
  • Sí, ha faltado poco. 
  • Muchas gracias.
  • No, gracias a usted. – Sonrío y ella me sonríe. Es guapísima y sus ojos se clavan en los míos durante segundos. Tiene una mirada intensa y con mucho sentimiento.

Mientras se marcha con otra joven que la acompaña, la sigo observando. No solo es hermosa por fuera, sino también por dentro. Me hubiese gustado preguntarle su nombre, dónde vive, su número de teléfono. Ojalá la volviese a ver alguna vez. 




Nos hemos bajado del barco. Leila, mis amigas y yo veníamos de Málaga. Hemos ido a comprar mi  vestido para la pedida. Estoy comprometida con mi primo Khaled y me quiero ver muy guapa para el día que lo vuelva a ver. No lo conozco mucho, pero mi familia y la suya han acordado nuestro futuro matrimonio y creo que es un buen chico y me tratará muy bien.

Veníamos muy contentas del viaje pero, de repente, un niño ha salido a correr detrás de una pelota y he salido a correr detrás de él. Por suerte otro joven y yo hemos conseguido salvarlo de una furgoneta que lo hubiese atropellado. Le he dado las gracias al chico. Era… precioso.

Desde que lo he visto no he podido olvidar esos ojos verdes con esa mirada tan profunda. Es muy guapo. Qué pena que no hayamos podido hablar más. Si Leila no hubiese venido conmigo… Pero por suerte hemos logrado evitar una tragedia. Me cuesta creer que haya personas que se puedan arriesgar tanto como lo ha hecho él. 




jueves, 13 de marzo de 2014

LLEGADA DE MOREY AL PRÍNCIPE

Ya queda menos para mi llegada al príncipe y, como siempre, dispuesto a hacer todo para lograr mi objetivo.


INTRODUCCIÓN

Me llamo Fátima Ben Barek y esta es mi historia.

Soy una joven española con raíces musulmanas y me considero como una persona comprometida y familiar. Vivo en un barrio un tanto complicado, El príncipe, en Ceuta. Trabajo en el centro cívico del barrio, me gusta crear a jóvenes diferentes, con un futuro por delante. Me gustaría cambiar el pensamiento de la gente, porque no todos los musulmanes somos narcotraficantes o terroristas ni toda la policía cumple la lay. Mi objetivo es detener los conflictos que hay en la península y luchar por el buen camino de los vecinos, lo que me provocará numerosos conflictos con mi hermano Faruq.

Hace tres meses perdí  a mi hermano pequeño, Abdu. La policía no nos da ningún tipo de información, toda la familia estamos desesperados. Mi hermano era un gran chico, quería estudiar medicina y se pasaba todo el día estudiando en su habitación. Nunca tuvo ningún tipo de problema, por eso no entendemos por qué desapareció. Necesitamos alguna respuesta, algo que nos diga cómo está, dónde está y, lo más importante, si lo volveremos a ver algún día.

Tengo otros dos hermanos,  Faruq y Nayat. Faruq está casado con Leila. No estoy de acuerdo con su dedicación, pero aún así lo quiero mucho. Es un poco rudo y tiene muy mal carácter, pero siempre apoya a la familia, el valor más importante para él.

Nayat es una adolescente guapísima. Estudia en el centro cívico donde trabajo y estamos muy unidas. Me comprende y me apoya en todo. Es un fundamental para mí.

Mis padres, ¿qué decir de ellos? Son los mejores padres que jamás hubiese podido tener. Su concepción es un poco tradicional y clásica, pero aún así los quiero como a nadie y son muy importantes para mí. Si alguna vez tuviese que elegir entre mi familia u otra persona, sería muy difícil para mí.

¡Ah, se me olvidaba! Estoy comprometida con mi primo Khaled. Como bien sabéis, es costumbre entre los musulmanes casarnos entre nosotros. Una mujer musulmana difícilmente podría casarse con un hombre cristiano, ya que para nuestras familias es imprescindible el valor  de la religión. Una mujer musulmana que se case con un hombre cristiano, podría ser repudiada por su familia ya que sería una deshonra para ellos.



Me llamo Javier Morey y esta es mi historia.

Soy un joven discreto, serio y con carácter. Trabajo como espía del CNI. He sido enviado al barrio de El príncipe con una identidad falsa.

Seré el inspector jefe de la comisaría, que me servirá como tapadera para poder investigar sobre las técnicas de reclutamiento y las fuentes de financiación de los grupos radicales islámicos que captan jóvenes de la zona. Creemos que hay policías corruptos que colaboran con estos grupos a cambio de dinero.


Mi prioridad es la justicia y haré todo cuanto esté en mi mano para lograr mi objetivo y el del equipo del CNI. 




EL DESTINO DE FÁTIMA Y MOREY EMPIEZA A ESTAR MÁS CERCA DE LO QUE ELLOS PIENSAN.